Digo incultura por no decir analfabetismo funcional. Ayer no teníamos comida preparada así que decidí pasarme por el “Mcauto”. Me paro en la ventanilla y me atiende una jovencita de unos 18 – 20 años, dentro veía dos o tres más hablando. Una de ellas, de unos 16 – 17 años, se acerca a mi dependienta y le pregunta que cuanto es 3 x 8, que ellas no lo saben, y mi dependienta le contesta 27. La otra jovencita le grita a sus amigas, entonces son 270 €.
 
Anonadado, les digo, mira son 24, las muchachas se asombran, y les dicen a las de dentro, no 240€. Les comento algo sobre sus conocimientos mátemáticos, y me asombra aún más que den por sentado y tengan claro que ellas no se saben la tabla de multiplicar. NO SALGO DE MI PERPLEJIDAD, pivitas que acaban de salir de la escuela no saben ni multiplicar, y se lo tomen como algo natural. 
 
Reflecciono sobre el futuro de esas personas, y otras como ellas fruto de nuestra sociedad. Su futuro profesional no puede evolucionar más allá de su puesto actual, el cual pueden desempeñar porque la caja suma automáticamente, no me atreví a pedirle que me sumaran algo mentalmente, o a lápiz y papel, no tenía tiempo, y no estaba dispuesto a echarme a llorar si eran incapaces de hacerme una simple suma. 
 
La verdad es que estuve toda la tarde dándole vueltas al tema. Lo que no me quedó claro, es si las cuentas que estaban sacando eran para algo personal o para el negocio. Me dio la impresión de que era algo entre ellas, imagino que la que perdió 30€ porque yo les corregí me fulminaría con la mirada ;-]]].
 
En fin, como decía un viejo profesor, alguien tiene que empujar la carretilla.